NUEVA YORK, Estados Unidos.- El endurecimiento de las sanciones económicas de Estados Unidos a Venezuela pueden tener “un impacto potencialmente severo en los derechos humanos” para los habitantes del país latinoamericano, dijo la alta comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet.
“Estas sanciones son extremadamente amplias y no contienen las medidas suficientes para mitigar el impacto en los sectores de la población más vulnerable. Temo que tengan implicaciones mayores en los derechos a la salud y a la alimentación, en particular en un país donde ya existe una seria situación de escasez de bienes esenciales”, apuntó la funcionaria.
Bachelet recordó que anteriores sanciones de Estados Unidos “han exacerbado los efectos de la grave crisis y por extensión de la situación humanitaria” de Venezuela, debido a que afectaron a la exportación de petróleo al mercado norteamericano, una de las principales fuentes de divisas para el país.
Recordó además que la economía venezolana sufrió una contracción del 47,6% entre 2013 y 2018, según cifras oficiales, y que -con las nuevas sanciones que restringen aún más la actividad económica- las compañías y las instituciones financieras detener completamente las transacciones relacionadas con el Gobierno de Venezuela para evitar ser penalizadas.
En una nota publicada en el portal de noticias de las Naciones Unidas, Bachelet declaró que, si bien las causas de la crisis económica en Venezuela son anteriores a la imposición de sanciones económicas, el virtual bloqueo estadounidense está exacerbando los efectos de la grave crisis -y por extensión de la situación humanitaria-, dado que la mayoría de las divisas externas provienen de las exportaciones de petróleo
“Tomo nota de que las recientes sanciones técnicamente no se aplican a las “transacciones relacionadas con las provisiones de artículos, tales como alimentos, ropa y medicinas que buscan dar respuesta al sufrimiento humano”. Sin embargo, es posible que aún así lleguen a exacerbar la crisis en la que viven millones de personas venezolanas, debido especialmente a la existencia de un escrutinio excesivo por parte de las instituciones financieras en el mundo que tienen relaciones comerciales con los gobiernos de Estados Unidos y de Venezuela”, expresó la funcionaria en un comunicado.
Añadió que hay evidencia suficiente de que las sanciones con efectos amplios pueden terminar afectando negativamente los derechos fundamentales de las personas, incluyendo sus derechos económicos, así como sus derechos a la alimentación y salud, y que pueden implicar obstáculos para el acceso a la asistencia humanitaria. Incluso las sanciones más dirigidas y concretas, deben de contener garantías estrictas de protección de los derechos humanos, dijo.
“Llamo a aquellos actores que pueden tener influencia, tanto en Venezuela como en la comunidad internacional, para que trabajen de manera conjunta y constructiva en la solución política de esta prolongada crisis en el país, colocando en primer plano los derechos de las personas que sufren en Venezuela”, concluyó. (Reuters-Télam)